Alerta con Internet, puede provocar adicción

Perdida del sentido de la realidad  es uno de sus efectos

Armando García Goytía, psicólogo del Centro de Salud Mental de Querétaro, considera que el uso excesivo de la red puede provocar conductas potencialmente adictivas y trastornos de personalidad. Por José Álvarez.

La supercarretera de la información es una herramienta capaz de simplificar las tareas de la vida moderna, pone a disposición de cualquiera persona una cantidad de información nunca antes imaginada, le permite manejar recursos multimedia y le pone en contacto con medio mundo pero también puede volverse una adicción, así lo expresó el psicólogo Armando García, autor del trabajo “Desorden Adictivo a la Internet”.

“En muchos de sus usuarios, analizados durante el estudio, se registra el deterioro en el control de su uso, el cual se manifiesta como un conjunto de síntomas cognitivos, conductuales y fisiológicos; es decir, la persona se priva y distorsiona sus objetivos personales, familiares o profesionales”.

Diversos autores han encontrado una serie de conductas potencialmente adictivas que no implican necesariamente el consumo de drogas, son actividades, actitudes, comportamientos, conductas como el juego, el trabajo, las compras  o el uso de la Internet, en este caso los criterios de diagnóstico son: La predominancia, entendida como el consumo desmesurado; la tolerancia, como aumento notable y progresivo de horas frente a la red; abstinencia, cortos períodos soportables sin uso de un ordenador; alteraciones de ánimo, como irritabilidad, impulsividad y enojo; conflicto, entre el adicto y su entorno, y finalmente recaída, comprendida como intentos de abandonar o aminorar el uso de la Internet.

Las redes sociales también contribuyen a la generación de actitudes contradictorias. “Podemos encontrar en la red a personas desinhibidas y sin miedo a expresarse pero el problema aparece cuando tienen que desarrollar una conversación cara a cara y entonces reflejan ansiedad, timidez, vergüenza y retraimiento”.

García Goytía destaca que en cuanto al uso patológico de ordenadores, existen cambios drásticos en los hábitos de vida a fin de tener más tiempo para conectarse. Los más visibles son: Disminución generalizada de la actividad física, descuido de la salud, cancelación de actividades importantes (sobre todo actividades sociales), privación o cambio en los patrones de sueño, pérdida de amistades, rechazo a dedicar tiempo extra en actividades fuera de la red, deseo de más tiempo para estar frente al ordenador, negligencia respecto al trabajo y sus obligaciones.

Al preguntarle cómo podemos diferenciar al adicto del usuario común, respondió que se debe analizar si manifiesta inestabilidad emocional, si muestra tendencia a evadir la realidad, mostrará poca tolerancia a la frustración, irritabilidad, egocentrismo, timidez, introversión, baja empatía y autoestima,  también mostrará tendencia al aislamiento y predisposición al aburrimiento, preferirá actividades solitarias, reactividad emocional elevada e inconformidad con las normas sociales.

Así que la próxima vez que acceda a la red recuerde que Internet puede ayudar a sacar a la luz aspectos de la personalidad que estaban ocultos o reprimidos, como puede ser la agresividad. “Una vez sacados a la luz, se debe de aprender a incorporarlos a la propia personalidad y no limitar esos roles a la vida diaria”.

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